foto gonzalo grande

Entrevista Gonzalo Leiva – Matrón, Docente e Investigador

17 de mayo | por |

"El nacimiento hoy en nuestro país se transa como cualquier otro bien de consumo y se rige por las leyes del mercado."

Compartir


ENTREVISTA A UN ESPECIALISTA

Gonzalo es matrón, docente y Magister en administración y gestión de la salud. Desde sus inicios como alumno de la Escuela de Obstetricia de la Universidad de Santiago, participó en el Centro de Estudiantes, siendo bien activo en la política universitaria. En tercer año supo que lo suyo era acompañar partos y nacimientos ya que le gustaba el contacto directo con las personas más que la tecnología.

Sin embargo al principio de sus años laborales, ejercició las mismas prácticas intervencionistas innecesarias logrando cuestionarlas una vez que inició su camino hacia la academia, dónde pudo tomar cierta distancia que le permitió constatar esta realidad.

Trabajó como docente por cerca de 6 años en la Universidad de Santiago y otros 3 años en la Universidad Mayor. En ese periodo se adjudicó un fondo FOSIS junto a las investigadoras Michelle Sadler y Patricia Nuñez y estudiaron el fenómeno de las cesáreas en Chile.

También hoy es parte del grupo de docentes de la Universidad Diego Portales y es investigador miembro del COST BIRTH, grupo interdisciplinario y multipaís de la Unión Europea que estudia distintos aspectos del parto fisiológico. Además dirige junto a la antropóloga Pilar Plana, el Observatorio de Violencia Obstétrica en Chile y participa en la Comisión de legislación de la Coordinadora Nacional por los Derechos del Nacimiento.

Actualmente y desde mayo se encuentra trabajando en el Hospital de La Florida a cargo del funcionamiento de las Salas de Atención Integral del Parto, proyecto que lo tiene muy motivado ya que cuenta con un equipo de personas y una infraestructura de lujo. Espera poder generar una importante evidencia local que agilice la transición desde un modelo tecnocrático o biomédico a uno personalizado o humanizado.

    Entrevista

1.  ¿Por qué hay tantas cesáreas en Chile y en especial en el sector privado?

En 2012 Chile alcanzó una tasa de cesáreas total de 48,1%. Las cifras en el sistema privado en 2012 alcanzaron un 71,8%, cifras escandalosas sobre todo considerando que las cesáreas son un indicador de calidad de la atención materna.

Las altas cifras del sistema privado hablan de un problema relacionado con la cultura en la que ocurre el parto y de cómo se organiza el acompañamiento del equipo de salud a la mujer en trabajo de parto y parto en el sistema privado.

Hoy tenemos evidencia para decir que tener un parto en el sistema privado es un factor de riesgo para tener una cesárea,  dicho de otra forma, una mujer que se atiende en el sistema privado sólo por ese hecho tienen más riesgo de tener una cesárea. Lo que más preocupa es que son pocas las clínicas que han acusado recibo de esta problemática y han desarrollado estrategias para disminuir las cesáreas.

Está el caso de la Clínica Santa María, que tomando cartas en el asunto ha reducido sus nivel de cesáreas a cerca de un 30%, esto nos indica que cuando se quiere se puede. El tema es cultural/organizacional, eso de que “la mujer tiene la pelvis más estrecha” no tiene respaldo científico.

Los incentivos económicos perversos asociados a la cesárea en el sistema privado son cuantiosos, el nacimiento hoy en nuestro país se transa como cualquier otro bien de consumo, y se rige por las leyes del mercado. Al los mercados habitualmente les interesa optimizar recursos, la programación de cesáreas, e inducciones que sabemos 4 horas más tarde serán catalogadas de “inducción fracasada” y terminarán en cesárea, son funcionales a un sistema que ojalá utilice su capacidad al máximo, ahí lo que importa es el negocio.

Además insistir en la idea de que la mujer Chilena pide las cesáreas, como un comportamiento masivo, es inconsistente y así lo confirman  estudios realizados el 2006 y estudios que hemos realizado junto a la antropóloga e investigadora Michelle Sadler.  En 2014 entrevistamos a 396 mujeres de la region metropolitana que habían tenido una cesárea, solo un 6,6% refirió haberla solicitado. Dicho esto, es el que decide la vía del parto es el sistema.

2. La gran mayoría de partos y nacimientos en Chile, cerca del 90%, tienen intervenciones médicas, muchas de éstas son innecesarias y se hacen como parte de un protocolo  a veces obsoleto, que no discrimina el caso a caso ni entrega atención personalizada.   ¿Cuáles crees tu que son las prácticas comunes más dañinas y cuáles son sus consecuencias?

Primero la alta tasa de cesáreas, esta tiene impacto en la mayor morbi-mortalidad materna y neonatal en el corto plazo. Se considera factor de riesgo en próximas gestaciones, justifica un circulo vicioso y además es un factor de riesgo en enfermedades asociadas al sistema inmune en largo plazo.

Creo que las otras prácticas más dañinas dicen relación con mantener acostada y monitorizada a las mujeres en trabajo de parto como práctica habitual, además de exponer en mayor medida a cesáreas a las mujeres, hay evidencia de que en la medida que se abusa de la monitorización electrónica fetal aumentan las cesáreas. Además cuando obligas a alguien a estar acostada la limitas en las posiblidades que tiene de autogestionar su dolor, por ejemplo de poder meterse a una ducha, de poder caminar o simplemente de poder adoptar otras posiciones.

Me preocupa el uso indiscriminado que estamos haciendo hoy de la oxitocina síntetica, a pesar de que sabemos que los “beneficios” que se le atribuyen son muy pocos en relación a los riesgos a los que expone, es utilizada de manera rutinaria en el sistema publico y privado.

La oxitocina sintética como cualquier otro medicamento tiene indicaciones claras en la obstetricia, pero hoy día la estamos usando como si fuera agua y ocurre que tiene riesgos asociados. Un estudio publicado en la BJOG informó en 2008 que de 177 casos de asfixia al nacer debido a malas prácticas en el trabajo de parto , el 71% involucró el uso imprudente de la oxitocina sintética.

Otra práctica que me parece debemos cambiar con urgencia, es la posición en la que la mujer chilena hoy día esta pariendo. La posición de litotomía (mujer mirando hacia el techos con sus piernas abiertas colgando en unas pierneras) es una novedad en la historia de la humanidad, nunca las mujeres parieron así, durante miles de años las mujeres parieron en posiciones libres, generalmente verticales, en cuclillas, de pie, en cuadrupedia, algunas de lado.

Obligar a parir a una mujer en posición de litotomía es tan absurdo como obligar a todo el mundo a tener relaciones sexuales en una misma posición. Los partos verticales en el país no superan el 10% y para aumentarlos necesitamos cambios en las maternidades que van desde simples modificaciones en la infraestructura hasta grandes cambios en las voluntades, pasando por capacitación de los equipos.

Finalmente el uso indiscriminado de episiotomias, en Chile aún existen maternidades donde es de lo más normal hacerle episiotomía a todas las primigestas.

Latinoamérica es un continente bien mutilador de los genitales femeninos, y hablo de mutilación para referirme a aquella episiotomia innecesaria, las necesarias se estiman debería realizarse en no más del 15-20% de los partos. Tengo colegas que hace años no hacen una episiotomia, y no tienen aumentos de desgarros grado III ó IV que son los de preocupación. De hecho hay experiencias nacionales como el Hospital de Villarrica en donde más de un tercio de las primigestas tiene su parto con genitales indemnes, es decir sin episiotomias y sin desgarros.

3. Como matrón y académico has sido testigo de cerca, de la violencia obstétrica que viven cada día las mujeres que dan a luz en Chile. ¿Cómo sientes que estamos enfrentando este tema como sociedad? ¿Qué cosas se están haciendo desde las distintas esferas para visibilizar este tema tan importante?

Creo que estamos efrentando este tema con vergüenza, y un poco de indolencia. Nos avergüenza, a los médicos y los matrones ser apuntados con el dedo y ser sindicados como los “violentos” y negamos el tema, incluso a la luz de la evidencia. Me ha tocado participar de un puñado de reuniones clínicas en hospitales y clínicas de Santiago y de regiones, y aún hay gente que se ofende cuando uno expone sobre violencia obstétrica, incluso he llegado a oír a algunos decir “me violenta que nos digan que nosotros ejercemos violencia obstétrica”.

En ese sentido soy de la filosofía de “al que le quepa el poncho, que se lo ponga”. Me preocupa en especial el gremio médico, porque a pesar de que han abordado el tema en sus reuniones clínicas, y que en el dossier que entregaron en el ultimo Mundial de Ginecologia y Obtetricia en Canadá aparecen papers academicos relacionados con el tema, acá en Chile siguen minimizando el problema y negando, algunos inclusive, la existencia de este tipo de violencia.

Creo que afortunadamente el Colegio de Matronas y Matrones ha tenido un rol más activo y ha organizando seminarios y ha puesto el tema en carpeta de congresos, y cursos de capacitación.

Pero sin duda que el avance más importante ocurre desde la sociedad civil, hace muy poco que se conformó la Coordinadora Nacional Por Los Derechos del Nacimiento, que agrupa a más de 9 organizaciones de la sociedad civil que trabajan temas distinas aristas del parto respetado. Hay mucho activismo en torno a este tema hoy en nuestro país y esto lleva varios años creciendo.

Este tema ha ido permeando a distintos grupos de personas, no necesariamente vinculadas a la Salud, que son muy importantes a la hora de visibilizar la problematica. Es el caso de la Asociación de Magistradas de Chile, donde un grupo de juezas en un concurso interno se adjudicaron fondos para una campaña que busca introducir el concepto de violencia obstetrica en los usuarios del sistema judicial, y en sus ejecutores. Y por otro lado educar acerca de los derechos y garantías que se ven vulnerados en cada caso. Que esto ocurra es tremendamente importante.

4. ¿Qué fenómenos has visto que han ocurrido en los últimos años que dan esperanza que los nacimientos puedan ser distintos en nuestro país?

Creo que están ocurriendo algunas cosas bien interesantes, como son las aperturas en el ultimo tiempo de los dos nuevos hospitales en la region metropolitana. Estos hospitales de Maipú y La Florida tienen Salas de Atención Integral del Parto (SAIP) que hacen que todo lo que esta escrito en el papel sea más fácil de ofrecer en la realidad, hablo de acompañamiento continuo durante el trabajo de parto y parto, acceso a métodos no farmacológicos para el manejo del dolor durante el trabajo de parto, un trabajo de parto personalizado, etc.

Acá en el Hospital de La Florida que es donde trabajo, hace unos días estabamos mostrando estas nuevas salas a las parejas que vienen a conocer la maternidad, y hubo una mujer que nos preguntaba si atenderse en estas salas tenia un costo adicional, fue maravilloso responderle que no. Que en hospitales publicos esté ocurriendo esto es lo ideal, que es donde se atiende el 70% de los partos de la población, y sin duda que otorga equidad.

Y así como estos dos hospitales, hay una serie de otras maternidades en el país que están modificando su infraestructura para mejorar la calidad de atención, el paso que debemos dar en paralelo es comenzar, o continuar, con la capacitación de los equipos, porque no sirve de nada tener infraestrcutura de lujo, si nuestro actuar y nuestras prácticas siguen siendo las mismas.

Lo otro que creo que da una luz de esperanza es todo el trabajo que está realizando la sociedad civil, y creo que la constitución de la Coordinadora por los Derechos del Nacimiento muestra un poco la importancia de una sociedad empoderada de sus derechos y que exige del estado mayor preocupación en estos temas. En estos minutos la Coordinadora esta trabajando fuertemente, junto a algunas senadoras en el desarrollo de un proyecto de ley que garantice derechos en el parto y nacimiento.

5. Fuiste papa hace poco tiempo, ¿Cómo fue la experiencia de estar ” al otro lado” ya no como matrón, sino como el acompañante de tu mujer? ¿Cómo lo viviste y qué pudiste descubrir en el proceso?

Lo viví con mucha mas calma de la que esperaba, nos acompañó una colega en la que confío mucho, y un medico que también nos manifestó tranquilidad y confianza a la hora de plantear nuestras expectativas en torno al parto. Todo lo vivido el día del nacimiento de nuestra hija estuvo a la altura de las expectativas, uno de los elementos que más nos preocupaba era la intimidad y la privacidad y quienes nos acompañaron lo entendieron perfecto.

Pese a lo anterior, me quedé con un gustito amargo de sentir que ese día en la clínica éramos “los pacientes cacho”, y esto sólo porque no permitíamos que se pasearán como Pedro, Juan y Diego por la sala de partos, y luego porque exigimos que mi hija permaneciera en contacto piel con piel con mi pareja, y eso generó un pequeña discusión con la neonatóloga de turno. Pero, obviamente nuestro argumentos eran más potentes que los suyos y la separación precoz no se justificaba. Hicimos valer nuestros derechos.

Reforcé algo que creo hace tiempo, por defecto las cosas no van a ocurrir como uno sueña, y eso es lamentable, porque implica que para que todo ocurra como lo hemos planificado deberemos gastar más energía y exigir que ciertas cosas se cumplan. Si no nos hubiésemos  puesto pesados se hubiesen llevado a mi hija a los 20 minutos desde que nació, y sin ninguna justificación médica, Debemos acostumbrarnos a exigir nuestros derechos, sobre todo si nos están cobrando cifras ridículas por acompañar procesos fisiológicos.

6. ¿Por qué es importante cambiar la forma en qué nacemos los chilenos?

Porque así como estamos naciendo hoy nos estamos haciendo daño. Si no hacemos algo por cambiar la forma tan despersonalizada e hipermedicalizada como estamos naciendo los chilenos va a ocurrir que en algunas décadas más vamos a mirar para atrás y no vamos a poder creer ni nuestras cifras ni el daño generado. Quiero ser del grupo de los que digan “al menos hice algo por cambiar las cosas”.

Creo que nuestra salud mental y nuestra forma de vincularnos con el entorno comienza a definirse desde el minuto uno en que establecemos nuestra respiración, incluso de antes en la vida fetal, por tanto saber todo lo que sabemos quienes trabajamos en esta área nos obliga a actuar.

No da lo mismo la forma de nacer, toda la sociedad debería poner mas atención a ese momento inicial de nuestro ciclo vital y entre todos tratar de construir espacios más amorosos para recibir a los nuevos ciudadanos que llegan a renovar un país que envejece a pasos agigantados.


¿Quieres saber más sobre Gonzalo?

Ingresa a su blog personal

Comentarios

  • Vanessa Juliet M

    Hola saludos….quisiera saber aquí en antofagasta donde puedo tener un Parto Respetado, o aquí en antofagasta no tengo opción? Si me pudiera recomendar un lugar por favor.

  • Carlos

    En qué se basa Gonzalo para afirmar que considerando que las cesáreas son un indicador de calidad de la atención materna. Entonces se podria afirmar que una mama que tuvo cesárea es más despreocupada?

    • Camila Carolina Diaz Diaz

      no tiene nada que ver la relación de una madre despreocupada con una cesárea, a lo que hace referencia es que la cesárea como tal es un procedimiento que es utilizado o debiese ser utilizado en caso de una emergencia que impida proceder con un parto fisiológico, al referirse a “indicador de calidad de la atención materna”, no hace alusión a la atención de la madre al hijo sino de la atención otorgada desde el profesional de salud a la madre, ya que, que una mujer termine en cesárea muchas veces es mas decisión del profesional que de la misma mujer, saludos.

Notas relacionadas


Producto sugerido