parto natural

¿Cómo es un parto respetado?

12 de abril | por |

Un parto respetado es amoroso, consciente y libre lo que lleva a que normalmente sea natural y fisiológico.

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Mucho se habla hoy en día de los partos respetados, ¿pero qué significa en términos concretos?

Un parto respetado es un momento sagrado, intimo y amoroso que se da en torno al nacimiento de un niño (a).

Es un proceso que se inicia por si solo, es el recién nacido quien elige el día que va a nacer.

Hay poca luz y mucha intimidad para que esa madre pueda moverse libremente al compás de su cuerpo.

Hay pocas personas, las justas y necesarias ( normalmente el padre, una doula y matrona), todo es silencio para no activar el neocortex (y asi no inhibir este proceso que es involuntario), los únicos murmullos son de la madre. No hay nadie que diga que hacer, ni como hacerlo, la madre es quien sabe.

Los murmullos de la madre suenan como quejidos, son sexuales, siii, el parto es parte de la vida sexual de la mujer (y la lactancia también!)

No existen tiempos externos (ni del médico, ni de la matrona, ni del lugar), nadie apura, todo fluye a la velocidad propia de esa madre y ese hijo que está por nacer. Pueden pasar pocas o muchas horas, incluso días, dependerá de cada mujer.

La temperatura es cálida, se siente el calor, es como estar dentro del útero. Se siente la “oxitocina” la hormona del amor en el ambiente, se vive una emoción especial de que algo mágico está sucediendo.

A veces la mujer se sumerge en el agua, ya sea una piscina o una tina, esto ayuda a sortear mejor las contracciones.

La mujer, siempre y cuando quiera, recibe suaves masajes y  compresas de calor en la zona del sacro que la alivia.

Todos quienes acompañan este momento confían en las capacidades innatas de la mujer que esta pariendo.

La mujer se siente segura, protegida, no observada. Sabe que el trabajo de parto puede ser intenso, pero confía en sus capacidades, en su poder femenino, en su conexión con el universo  y con las mujeres que parieron antes que ella.

Un parto respetado es amoroso, consciente y libre lo que lleva a que normalmente sea natural y fisiológico.

Un parto respetado es poderoso y deja huella en todos quienes lo viven. Especialmente en esa madre y en ese hijo, quienes viven este primer encuentro amoroso con un goce y un placer inmenso.

Para una madre, puede ser  el inicio de una maternidad consciente y el primer gran regalo para su hijo.

No hay “hora de apego”, el contacto piel a piel existe desde el primer momento y no se separan más.

El cordón se corta suavemente cuando deja de latir.

La placenta es alumbrada con el recién nacido ya sobre el cuerpo de su madre. En este contacto piel con piel él es capaz de encontrar por si sólo el pecho. La lactancia fluye.

Las mediciones y protocolos estandarizados pueden esperar o simplemente no se hacen.

La matrona o partera quien acompaña está actualizada en torno a las necesidades de una mujer que está de parto y las necesidades de un recién nacido. No existen los pujos dirigidos, ni las episotomias, ni los fórceps, ni los kristeller. No hay intervenciones innecesarias. La matrona confía en la mujer y en su hijo y actúa sólo en casos específicos que asi lo requieran.

Fotografía desde Pinterest

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