blog-final

Columna semanal #7 El gran viaje interior

24 de noviembre | por |

Sé tu misma, que tu negocio sea un reflejo de lo que haces, lo que te gusta, lo que te apasiona. No trates de aparentar, ni de simular ser más grande/pequeña/distinta de lo que eres, ya eres genial por atreverte a emprender.

Compartir


Ser independiente no es nada  fácil y ser madre de dos e independiente es una combinación aún más compleja. Terrorífica a veces.  Sin embargo, SE PUEDE y en este punto es donde me quiero enfocar hoy.

¿Cómo se hace para emprender y manejar un negocio, a la vez que criamos a nuestros hijos?

Aquí te cuento lo que me ha resultado (y lo que no también) en ésta titánica tarea de ser mamá y emprendedora.

1. Sé tu misma, que tu negocio sea un reflejo de lo que haces, lo que te gusta, lo que te apasiona. No trates de aparentar, ni de simular ser más grande/pequeña/distinta de lo que eres, ya eres genial por atreverte a emprender.

2. Prioriza y ten claro cuales son tus prioridades. Yo elegí este camino porque quería criar a mis hijos, estar con ellos.  Por lo mismo yo defino mis tiempos de trabajo y puedo ser flexible cada vez que lo necesito. Tampoco trabajo las 24/7, no estoy disponible siempre y tampoco los fines de semana. Eso no quita que no entregue un buen servicio/producto, sino lo contrario, trato de ser súper profesional en los momentos de trabajo.

3. Cambia. Re-enfócate. Evoluciona. No hay nada de malo en querer cambiar lo que ya has hecho. Las cosas tienen ciclos, etapas, tu negocio y tus ideas también! Puedes hacerlo y estás en tu derecho.

4. Atrévete a probar cosas distintas. Si quieres hacer algo nuevo, hazlo. Prueba. Ensayo y error. No hay nada que perder. Estoy segura que en esas ideas que te producen “más dolor de guata” podrás descubrir mucha alegría. No tengas miedo a equivocarte. No hay nada peor que quedarse con la sensación “que hubiese pasado si…”

5. Nada puede ser tan terrible, un pedido no llegó, se acabó el stock de un producto y lo vendiste, te confundiste de pedidos y los enviaste cambiados, no enviaste una boleta ¿hay algún muerto? no, entonces, dale, sigue trabajando y mejorando.

6. Nada es perfecto. Tu negocio tampoco. No trates de buscar la perfección, eso tienes costos altísimos.

7. No inventes la rueda. Hay montones de buenas practicas que puedes aplicar a tu negocio, sobretodo si es online. Trata de aprender de los que llevan más tiempo, de los negocios que admiras, de emprendedores que te inspiren.

8. Te vas a equivocar. Y vas aprender de tus errores eso dalo por hecho. De los desaciertos de mi emprendimiento anterior fue donde más aprendí!

9. Haz cosas por pasión no por las lucas. A mi la plata no me mueve, la necesito es cierto, pero lo que realmente me motiva no es ganar más lucas, sino hacer lo que realmente me gusta y apasiona.

10. Las redes sociales no son la vida. Que no se te vaya la vida ahí.

11. Mantén el foco. A veces nos podemos perder entre tantos inputs, entre tantas cosas que supuestamente debemos hacer. Recuerda hacerte preguntas:  ¿para que hago esto? ¿Qué quiero lograr?

12. Define metas semanales y mensuales. Quiero vender x cantidad. Visualízalo. Escríbelo.

13. Haz pequeñas listas de tareas diarias que puedas hacer en forma real. Y cúmplelas o al menos, trata. No sacas nada con hacer enormes listados que jamás vas a cumplir. Usa una pizarra si te acomoda.

14. Define un espacio de trabajo propio. Puede ser chiquito, puede ser móvil, pero será tuyo.

15. Aprovecha esos momentos de lucidez y creatividad. Hay ciertas semanas y días (relacionados con mi ciclo menstrual)en donde me siento mucho más creativa y proactiva.  En esos momentos es cuando avanzo, tejo redes, hago contactos, etc.

16. Escúchate. Saber lo que uno quiere es una tarea enorme. Es por eso que a lo largo de estos años he aprendido a escucharme y hacerme caso. La intuición en los negocios también es importante.

17. No trabajes con gente que no te gusta. Eso es básico para mi. Si decidí montar mi propio negocio es porque quiero tener la libertad de trabajar con quien quiera. Por eso no trabajo con personas non gratas.  Y eso corre con todo tipo de stakeholders: proveedores, clientes, competencia, etc.

18. Aprovecha el porteo. Sobretodo cuando los hijos son pequeños (desde recién nacidos hasta que dejan de dormir siestas) el porteo es una tremenda herramienta que te permite trabajar y tener a tu hijo durmiendo o tomando pecho.

19. Cuando trabajo, trabajo, cuando estoy con mis hijos estoy con ellos. Mindfullness. Atención plena. O al menos asi lo intento cada día. Hasta que de tanto intentarlo ya me va resultando más natural.

20. Busca socios estratégicos, y no me refiero a un socio puntual, sino que rodéate de personas/organismos que estén en la misma parada que tú. Queriendo lograr los mismos sueños desde diversas perspectivas y con diferentes herramientas.

21. Valora lo que haces y lo que haz hecho. Es super fácil criticarnos y ver la parte oscura. Trata de visualizar los logros. Trata de apreciar lo que haz hecho con tanto esfuerzo y dedicación. Porque déjame decirte que lo HAS HECHO INCREIBLE!

 


Ilustración de Anna Silivonchik

El Gran Viaje Interior Columna semanal sobre maternidad & otras cosas – cada miércoles

Por Paula Rudnick V.

 

 

 

 

 

Comentarios

Notas relacionadas